DIÓCESIS DE TABASCO

XI OBISPO
Nov. 30 de 1992 - Mzo. 21 del 2002
 
 
MONS. FLORENCIO OLVERA OCHOA
Oct. 12, 1933
 
 
 

     Habiendo quedado vacante la Diócesis por el traslado del Excmo. Sr. Rafael García González, el Papa Juan Pablo II nombra XI Obispo a Don Florencio Olvera Ochoa, quien nació en Tequisquiapan, Qro. el 12 de octubre de 1933. Fue ordenado Presbítero el 26 de octubre de 1958. Elegido para ser Obispo de Tabasco el 19 de octubre de 1992, recibiendo la Ordenación Episcopal el 30 de Noviembre del mismo año en la Ciudad de Villahermosa. Después de nueve años de ministerio en Tabasco es trasladado a la Diócesis de Cuernavaca, Mor., el 21 de marzo del 2002.

     Entre las características de su ministerio en Tabasco, quiso dar a las Parroquias de la Diócesis una estructura de áreas que permitiera la diversificación de los ministerios. Visitó casi todas las comunidades católicas en distintos momentos. En su tiempo se logró que hubiera un sacerdote dedicado exclusivamente a la Pastoral Vocacional. Notable fue su empeño en la formación de los futuros sacerdotes proporcionando criterios de formación y un fuerte apoyo al Seminario Diocesano. Durante este período y bajo su impulso se construyó el Comedor y la Gran Capilla del Seminario. Ordenó a 47 sacerdotes.

     Convocó a la elaboración del Plan Diocesano de Pastoral y se inició el proceso previo con la coordinación de un Equipo, sin embargo, al quedar vacante la sede, se suspendió el proyecto. Fue un obispo con gran inquietud por la catequesis y el uso de los medios de comunicación al servicio de la Evangelización.      Preocupado por sus sacerdotes, impulsó el trabajo de la Formación Permanente constituyendo una comisión coordinadora.

     El Papa Juan Pablo II lo trasladó a la Diócesis de Cuernavaca, Mor., tomando posesión canónica el 21 de marzo del 2002. Nuestra Diócesis lo recuerda con cariño y le agradece todo su esfuerzo episcopal al servicio de este pueblo, ya que su único afán fue que "Jesucristo el de Ayer, de Hoy y de Siempre", fuera proclamado y aceptado con fe viva en Tabasco.