DIÓCESIS DE TABASCO

X OBISPO
Jul. 04 de 1974 - Feb. 02 de 1992
 
 
MONS. RAFAEL GARCÍA GONZÁLEZ
May. 10, 1926 - Nov. 08, 1995
 
 
 

     Aún se conserva fresca la imagen del décimo Obispo de Tabasco. Quienes tuvieron la oportunidad de tratar con él, descubrieron la facilidad para el trato y para todo tipo de comunicación como su principal característica.

     Nació en Guadalajara, Jalisco, el 10 de mayo de 1926, fue creciendo en su familia que por ser verdaderamente Cristiana supo formar al Rafael de temple fuerte, como quien es preparado para algo grande.

     Hijo del Señor García Calderón y Carmen González Chávez; a los cuatro años, su madre se fue al cielo y el cielo le dio una madre: la Santísima Virgen de Guadalupe. Sin duda ella fue la que despertó en Rafael el anhelo de servir, en la vocación al sacerdocio.

     Estudió en Guadalajara, la primera etapa del Seminario, en tiempos difíciles en que había que andar de un lugar a otro. Cambiando de casa, pero sin cambiar nunca su decisión que era cada vez más firme.

     Sus estudios y su formación sacerdotal los terminó en Roma, donde recibió la Ordenación Sacerdotal el 02 de abril de 1949 por el Sr. Obispo del Salto, Uruguay, Dn. Alfredo Viola, que por entonces se encontraba en Roma.

     Ya en México el 9 de octubre de 1952, fue nombrado director espiritual y profesor del Seminario Menor de Guadalajara. Más tarde director del Centro Diocesano de Vocaciones. El dinamismo característico de su vida, lo llevó a dirigir el Centro Nacional de Vocaciones y sin desligarse de este trabajo fue nombrado Director Espiritual del Seminario Mayor.

     Trabajo difícil el de formar sacerdotes, pero la semilla que se siembra y que se esconde en la tierra, brota como una esperanza, crece, da espigas y madura los frutos. Parecía ser su carisma, pues el 12 de septiembre de 1967 fue nombrado Director Espiritual del Seminario Mexicano en Roma. Por fin, la vida del ministerio pastoral tan esperado, fue San Pedro Tlaquepaque la Parroquia afortunada que recibió al entonces Pbro. Rafael a su regreso de Roma.

    
Siendo Presidente del Consejo Presbiteral, fue llamado por S.S. Paulo VI para ser Obispo Auxiliar de Guadalajara; fue ordenado el 15 de agosto de 1972 por el Sr. Cardenal José Salazar López.

     Después de servir por dos años como Obispo Auxiliar de Guadalajara, fue nombrado X Obispo de Tabasco.

     Quiso tomar posesión lo más pronto posible, el 04 de julio de 1974 fue un día de fiesta para Tabasco, nos encontramos de pronto con el padre y nos volvimos a sentir familia, una nueva etapa comenzó este día en la historia de la Iglesia en Tabasco.

     Lo que más le preocupaba era la familia, como a Juan Pablo II, porque conoció cómo vivía su pueblo, conoció sus carencias y supo de sus capacidades. Le preocupaba la juventud tan numerosa y necesitada de la verdad y de auténticos líderes y le preocupaba también la fraternidad y santidad de los sacerdotes, la colaboración de los seglares, la ignorancia religiosa y el cristianismo vivido sólo por la tradición. Le preocupaba fuertemente la injusticia social en nuestra Diócesis y en el mundo, le preocupaba el Seminario: dotar de sacerdotes capaces, serviciales y santos a la Diócesis. Le preocupaba el problema del petróleo y sus consecuencias; pero sobretodo le preocupaban los pobres, los que nada tienen, ni siquiera voz, y se constituyó muchas veces en su voz.

     En Tabasco aumentó considerablemente el numero de sacerdotes y religiosas, y dio gran impulso a las diferentes comunidades parroquiales, teniendo especial cuidado en que fueran atendidos los hermanos indígenas. No dejó ninguna comunidad católica sin visitar. Se hizo presente en los momentos difíciles de la gente, incluso llevándoles ayuda material.

     Empleó los Medios de Comunicación para comunicarse constantemente con su pueblo. Alguien ha dicho que Don Rafael García González puso a la Iglesia en Tabasco "en el candelero".

     Retomando la obra iniciada por su Antecesor, dio inicio al Seminario Mayor promoviendo intensamente las vocaciones autóctonas y lo logró; durante algunos años, incluso se proporcionó formación sacerdotal en este Seminario a seminaristas de la Diócesis de Coatzacoalcos.

     Inició el proceso del Sínodo Diocesano, que se extendió a todos los sectores del pueblo de Dios, ya que se trataba de involucrar a toda la Iglesia Diocesana. Bajo el lema de: "JUNTOS HAGAMOS EL CAMINO", se trabajó durante mas de tres años en esta tarea pastoral sin llegar nunca a la Asamblea Sinodal, pero logrando de antemano grandes frutos para la Diócesis.

     Después de mas de 17 años de vida y ministerio episcopal en Tabasco, el Papa Juan Pablo II lo trasladó a la Diócesis de León, Gto., de la que tomó posesión el 2 de febrero de 1992. El pueblo católico de Tabasco sintió profundamente su partida y recuerda siempre sus últimas palabras: "la voz pasa, la palabra queda", él fue la voz, pero la Palabra quedó entre nosotros. En aquella Diócesis trabajó también intensamente y, después de una penosa enfermedad llevada con mucha paciencia, entregó su alma al Señor el 8 de Noviembre de 1995. Sus restos mortales reposan en la Catedral de León, Gto.