DIÓCESIS DE TABASCO

VII OBISPO
Dic. 10 de 1938 - Feb. 18 de 1943
 
 
MONS. VICENTE MARÍA CAMACHO Y MOYA
Jun. 08, 1886 - Feb. 18, 1943
 
 
 

     Nació en Guadalajara, Jal.; el 8 de junio de 1866, hijo de Dn. José Camacho y Doña. Juliana Moya, fue bautizado el 13 de ese mismo mes en la Parroquia del Dulce Nombre de Jesús de esa ciudad.

     Hizo sus primeros estudios en el Asilo de san Felipe, y el 1892 paso al colegio del Divino Salvador donde terminó sus estudios primarios; sintiendo vocación para el sacerdocio, ingresó en octubre de 1897 al Seminario Conciliar Menor y en 1903 pasó como interno al Seminario Mayor Guadalupano.

     Fue un alumno con notable aprovechamiento recibiendo las órdenes menores el 31 de enero de 1904, impartiendo clases en algunas escuelas fue nombrado Sub-Prefecto del Seminario Menor y el 24 de mayo de 1908 predicó su primer sermón. Recibió su Orden Sacerdotal de manos de Excmo. Sr. Arzobispo, Dr. José de Jesús Ortiz, en la Catedral Tapatía el 5 de diciembre de 1909 cantando su primer misa el 12 del mismo mes en el Santuario de Guadalupe, de Guadalajara.

     Ocupó la cátedra de Latín, Literatura, Lógica, y Oratoria Sagrada. En 1917 tomó posesión de la Parroquia de San Miguel en Guadalajara, de la cual fue su primer párroco.

     Hacía versos inspirados de carácter religioso. En octubre de 1924 asistió al Congreso Eucarístico celebrado en la Catedral de México, estrenando una notable pieza religiosa.

     Más tarde cuando la persecución Callista en 1926, tuvo que expatriarse, radicando en Los Ángeles, E.U.A. Regresando en 1929 para hacerse cargo de su Parroquia.

     Fue nombrado Obispo de Tabasco a fines de mayo de 1930, por el Pontífice Pío XI; el 20 de abril de ese año el Sr. Camacho dejó su primera y única Parroquia. La Consagración Episcopal se efectuó el 7 de mayo de 1930 fiesta del Patrocinio del Sr. San José en la Catedral de Guadalajara por el Excmo. Sr. Arzobispo, Dr. Don Francisco Orozco y Jiménez, ayudado por los Sres. Obispos de San Luis Potosí y Zacatecas, Dres. Don Miguel de la Mora e Ignacio Plascencia, en este mismo acto fue consagrado el Dr. Don José Garibi Rivera como Obispo Titular de Roso y Auxiliar de Guadalajara.

     El Sr. Camacho no pudo tomar posesión de su Diócesis por la persecución desatada en contra del catolicismo en febrero de 1925, y recrudecida con motivo del asesinato de Alvaro Obregón en julio de 1928.

     Siendo obispo de Tabasco fueron derribados los edificios de la Catedral de Esquipulas, las Iglesias de la Santa Cruz, la Inmaculada Concepción, las de las colonias de Atasta y Tamulté y la de varias municipalidades.

     Ya perfilándose una nueva administración que ofrecía garantías, el Sr. Camacho resolvió regresar a su Diócesis, después de llevar una vida de privaciones e incertidumbres. Al tomar posesión de su Obispado comenzó a desarrollar una verdadera obra de sacrificios, penalidades y amarguras.

     Continuó la reconstrucción del Templo de la Inmaculada Concepción (que habían empezado un grupo de catequistas y un sacerdote) el cual no vio terminado. Construyó un nuevo lugar de oración que se llamó "El Jacalito", y personalmente hacía las colectas para el culto y continuación de su obra de edificación. Era además un infatigable catequista de su religión.

     Al principio de su Episcopado vivió en Atasta, trasladándose después a Villahermosa a la Av. Madero, en donde instaló las oficinas del Obispado.

     El primero de febrero de 1943, salió rumbo a la Capital de la República, para asuntos del culto y familiares; sorprendido repentinamente por una afección cardiaca, murió la noche del 18 del mismo mes cuando se disponía ya a regresar a su Diócesis. Al siguiente día fue sepultado en el cementerio Tepeyac, como había vivido, como él deseaba reposar, callada, humilde y cristianamente.