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Nació
en la Hacienda "El Lobo", Zacatecas, el 4 de junio de
1912, hijo de Dn. Pablo Hernández y Doña Esther
Gallegos. Hizo sus primeros estudios en Villa García y
Aguascalientes, más tarde descubriendo su vocación
Sacerdotal, hizo sus estudios en el Humanístico Seminario
de Aguascalientes.
En 1932 por su magnifica conducta
y asombrosa aplicación fue becado en la Pontificia Universidad
Gregoriana de Roma. En la misma Ciudad Eterna, recibió
la ordenación Sacerdotal (Basílica de San Juan de
Letrán) de manos del Cardenal Francisco Marchette, el 11
de abril de 1936.
En marzo de 1938 regresó
a su Diócesis donde fue Vicario cooperador de la Parroquia
de San José (Aguascalientes). Más tarde se le dio
el cargo de Guardián del Templo Expiatorio (13 años).
Fundador y director de la Ciudad
de los Niños, Vicario General de su Diócesis (1965)
hasta que su Santidad el Papa Paulo VI lo nombró el Noveno
Obispo de Tabasco (18 de marzo de 1967). Ha sido el primer Obispo
ordenado en la Ciudad de Villahermosa y tomó posesión
el 11 de mayo de 1967 ante la presencia del Delegado Apostólico
en México, D. Luigi Raimondi, 14 Obispos más, 64
Sacerdotes y unos siete mil fieles.
Desde que recibió la noticia
forjó su mística de servicio que plasmó como
lema de su Episcopado "como el Servidor", lo repetía
en palabras y testimonio con toda humildad. El servicio y su humildad
fueron sus armas de trabajo, aún en medio de las dificultades
y crisis por las que atravesó la Diócesis en su
período.
Su espíritu evangelizador
lo llevó a una prolongada Visita Pastoral, a la renovación
intelectual y espiritual del Presbiterio, a la fundación
del Seminario Diocesano "Del Señor de Tabasco y de
Nuestra Señora de Guadalupe" (octubre 31 de 1968),
a la fundación del Secretario de Evangelización
y Catequesis. Desgastó su vida admirablemente con verdadero
espíritu evangélico; su sencillez, humildad y corazón
de niño le permitieron llegar a toda clase de personas.
Llevó una vida de auténtica pobreza y austeridad.
Después de 6 años 5 meses y 10 días de servicio
en Tabasco el Señor Dios lo llamó a su presencia.
El 21 de octubre de 1973, estando
en Aguascalientes, sufrió un derrame cerebral que a los
pocos días lo llevaría a la muerte en la clínica
Guadalupe de San Luis Potosí.
Sus restos están depositados
en la Ciudad de los Niños de Aguascalientes. El Señor
Obispo de esa Diócesis recientemente ha pedido la aprobación
de la Conferencia del Episcopado Mexicano para introducir la causa
de beatificación y canonización del Excmo. Sr. Obispo
de Tabasco Don Antonio Hernández Gallegos.
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