DIÓCESIS DE TABASCO

IX OBISPO
Mzo. 18 de 1967 - Oct. 21 de 1973
 
 
MONS. ANTONIO HERNÁNDEZ GALLEGOS
Jun. 04, 1912 - Oct. 21, 1973
 
 
 

     Nació en la Hacienda "El Lobo", Zacatecas, el 4 de junio de 1912, hijo de Dn. Pablo Hernández y Doña Esther Gallegos. Hizo sus primeros estudios en Villa García y Aguascalientes, más tarde descubriendo su vocación Sacerdotal, hizo sus estudios en el Humanístico Seminario de Aguascalientes.

     En 1932 por su magnifica conducta y asombrosa aplicación fue becado en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma. En la misma Ciudad Eterna, recibió la ordenación Sacerdotal (Basílica de San Juan de Letrán) de manos del Cardenal Francisco Marchette, el 11 de abril de 1936.

     En marzo de 1938 regresó a su Diócesis donde fue Vicario cooperador de la Parroquia de San José (Aguascalientes). Más tarde se le dio el cargo de Guardián del Templo Expiatorio (13 años).

     Fundador y director de la Ciudad de los Niños, Vicario General de su Diócesis (1965) hasta que su Santidad el Papa Paulo VI lo nombró el Noveno Obispo de Tabasco (18 de marzo de 1967). Ha sido el primer Obispo ordenado en la Ciudad de Villahermosa y tomó posesión el 11 de mayo de 1967 ante la presencia del Delegado Apostólico en México, D. Luigi Raimondi, 14 Obispos más, 64 Sacerdotes y unos siete mil fieles.

     Desde que recibió la noticia forjó su mística de servicio que plasmó como lema de su Episcopado "como el Servidor", lo repetía en palabras y testimonio con toda humildad. El servicio y su humildad fueron sus armas de trabajo, aún en medio de las dificultades y crisis por las que atravesó la Diócesis en su período.

     Su espíritu evangelizador lo llevó a una prolongada Visita Pastoral, a la renovación intelectual y espiritual del Presbiterio, a la fundación del Seminario Diocesano "Del Señor de Tabasco y de Nuestra Señora de Guadalupe" (octubre 31 de 1968), a la fundación del Secretario de Evangelización y Catequesis. Desgastó su vida admirablemente con verdadero espíritu evangélico; su sencillez, humildad y corazón de niño le permitieron llegar a toda clase de personas. Llevó una vida de auténtica pobreza y austeridad. Después de 6 años 5 meses y 10 días de servicio en Tabasco el Señor Dios lo llamó a su presencia.

     El 21 de octubre de 1973, estando en Aguascalientes, sufrió un derrame cerebral que a los pocos días lo llevaría a la muerte en la clínica Guadalupe de San Luis Potosí.

     Sus restos están depositados en la Ciudad de los Niños de Aguascalientes. El Señor Obispo de esa Diócesis recientemente ha pedido la aprobación de la Conferencia del Episcopado Mexicano para introducir la causa de beatificación y canonización del Excmo. Sr. Obispo de Tabasco Don Antonio Hernández Gallegos.