DESCRIPCIÓN DEL ESCUDO EPISCOPAL  

Diócesis de Tabasco

MONS. BENJAMÍN CASTILLO PLASCENCIA
XII Obispo de Tabasco
 
 
Descripción Heráldica
     El blasón es un campo tajado y fileteado en oro. En el campo triangular azur, de la parte superior diestra, se observan dos figuras: En campaña una estilizada Cruz griega en gules y brochante en argent (plata), un Cordero Pascual erguido con la herida del costado sangrante, siendo éste coronado por una silueta de perfil argent con actitud moviente en jefe, hay un sol en oro con doce rayos ondeados similares. Así mismo en el campo triangular de la parte doce rayos ondeados similares. Así mismo en el campo triangular de la parte inferior siniestra, a manera de paisaje en esmaltes sinople y azur, se observan dos figuras, en campaña un estilizado árbol en palo, hojado en oro, aparece sumado en argent un río que corre de diestra a siniestra.

     
     Acolado como insignia pontifical la mitra y como emblema episcopal el cayado de Jesucristo, el Buen Pastor.
     
     En la parte inferior aparece en un listón oro el lema episcopal, con letras en sable, "PRO EIS" frase tomada del Evangelio de San Juan (17,19) "Me sacrifico por ellos".

   
Simbolismo Teológico, Pastoral  


Fondo esmaltado en azur. Simboliza la virtud de la justicia y la cualidad de la perseverancia, vigilancia, celo y lealtad. el mismo esmalte evoca la presencia materna de María Virgen, mujer de fe, que supo gustar el plan de la salvación que Dios le manifestó por medio de Gabriel. La que supo ser fiel, perseverante y leal a pesar de las adversidades. El color la invoca en el trabajo pastoral, como guía de la Nueva Evangelización sugerida por el Santo Padre.

El Cordero Pascual erguido con la herida del costado sangrante. Es Jesucristo, quien por su entrega generosa, ha sido constituido por el Padre principio y fin de todo lo creado. Hace referencia a la cita Ap. 5, 6 "Entonces vi, de pie, en medio del trono y de los cuatro vivientes y de los ancianos, que son los siete espíritus de Dios, enviados a toda la tierra". Es vencedor como el León de Judá. Cristo Rey Mesías ha venido y vencido. El León es el Cordero que está de pie, signo de victoria, porque ha sido degollado. La Pascua es el momento, es Dios ha actuado. Las cicatrices refuerzan su victoria y hablan del camino para llegar a ella. La Palabra traducida por degollado se traduce a veces como sacrificio pero su sacrificio no es cultural sino profano, en un gesto de solidaridad con todos los sacrificados. Tenemos la paradoja escandalosa del Evangelio proclamado con la muerte y resurrección de Jesús. Se trata de una victoria desde abajo, desde las víctimas y la solidaridad con ellos, pues Él mismo es una de ellos. Y esta es la razón por la que puede abrir el libro y desentrañar el sentido de la historiay ser la clave para interpretarla. El Cordero por haber sido degollado tiene el derecho y el poder de abrir los secretos de la historia y reivindicar todas las victorias que ha habido en ella.

El Espíritu Santo en argent posado en la cabeza del Cordero Pascual. Evoca el pasaje de San Lucas 4, 18 quien lleno del Espíritu Santo inicia su ministerio a favor del pueblo de Dios. Así hoy, el Obispo, evoca en su trabajo pastoral, la asistencia del Espíritu Santo, Tercera persona de la Santísima Trinidad, para custodiar, en comunión con el Sumo Pontífice, íntegro el depósito de la fe y para actualizar las enseñanzas de Jesucristo a favor de su grey y así conducirla al encuentro del Padre Celestial.

La Cruz griega en gules. Es un signo sugestivo de la entrega de Jesucristo, quien por amor derramó su Sangre y se sigue prolongando en la Sangre derramada de los Santos Mártires mexicanos. Ejemplo que el Pastor, hoy debe seguir fielmente en su Iglesia Diocesana para que su testimonio motive a su presbiterio y a sus fieles.

El Sol. Este es un signo natural de estas tierras bañadas intensamente por este astro y que caracteriza esta diócesis, pero a la vez quiere ser un símbolo de la presencia de la Luz inaccesible de Dios Padre. Los doce rayos ondeados similares hace referencia a que son doce los Obispos que providencialmente han sido enviados a esta diócesis para manisfestar su favor y protección.

     Esta sección era el antiguo escudo de Don Benjamín, que ahora se concretiza en la diócesis de Tabasco, la siguiente sección del escudo es una innovación que brota del nombramiento recibido por el Santo Padre Juan Pablo II para concretizar el lema "PRO EIS" en la diócesis de Tabasco.

Fondo esmaltado en gules y azur. Simboliza la basta vegetación de esta región y de sus bellos paisajes naturales, regalo de Dios para sus hijos y a la vez exigencia para su cuidado y conservación.

El árbol. Hace referencia a los árboles de esta región, el guayacán y el macuilí (conocidos como primavera y rosamorada respectivamente); su sombra brinda descanso en la fatiga y reanima en la consecución de las responsabilidades.

El río. Rememora a los ríos que bañan el suelo de Tabasco, este signo quiere y alude también a la nueva Evangelización propuesta por el Santo Padre y que debe impregnar la vida de todas las personas.

El báculo. Es una insignia episcopal que recuerda el cayado del Buen Pastor el cual hace referencia a Jesucristo, el Único Pastor.

La mitra. Insignia pontificial del Obispo con la cual cubre la cabeza, se le impone en la ordenación episcopal aludiendo a la corona de gloria que recibirá del supremo Pastor. La cenefa gules en la base hace memoria de los santos mártires mexicanos, pastores que con su sangre probaron en la caridad su fe y fidelidad.

Lema episcopal. "PRO EIS" frase tomada del Evangelio de San Juan (17, 19), "Y por ellos me santifico a mí mismo, para que también ellos sean santificados en la verdad" y que recuerda la solicitud pastoral que el Obispo debe tener para su presbiterio y para su pueblo.