¿POR
QUÉ TENER LA ADORACIÓN EUCARÍSTICA PERPETUA?
¡JESÚS LO DESEA!
Porque Jesús te ama infinitamente, la alegría que
le brindas a su Sagrado Corazón es ilimitada cuando pasas
una hora con Él en el Santísimo Sacramento. En una
aparición a santa Margarita María Alacoque, Jesús
le dijo estas conmovedoras palabras:
"Tengo
sed, una sed ardiente de ser amado por los hombres en el Santísimo
Sacramento".
¡JESÚS
NOS DÁ SUS GRACIAS!
Jesús permanece día y noche con nosotros en el Santísimo
Sacramento llamándonos: "Venid a mí todos los
que estáis fatigados y agobiados, y yo os daré descanso"
(Mt 11,28).
Jesús se queda con nosotros
en el Santísimo Sacramento para darnos
descanso de corazón, mente y espíritu por medio
de sus gracias que nos animan, nos consuelan, nos fortalecen,
nos guían y nos inspiran a poner toda nuestra confianza
en su Sagrado Corazón. El poder de su amor desecha todo
temor, toda duda, toda preocupación y ansiedad quepodamos
tener.
¡EL
SANTO PADRE LO PIDE!
En su carta encíclica Misterio y Culto de la Eucaristía,
el Papa Juan Pablo II dice: "La animación y robustecimiento
del Culto Eucarístico son una prueba de esa auténtica
renovación que el Concilio se ha propuesto y de la que
es el punto central. La Iglesia y el mundo tienen una
gran necesidad del Culto Eucarístico.
Jesús nos espera en este
Sacramento de Amor. No escatimemos tiempo para
ir a encontrarlo en la adoración, en la contemplación...
No cese nunca nuestra aadoración". Esto es Adoración
Eucarística Perpetua: ¡Adoración incesante!
¡TODOS
PUEDEN PARTICIPAR!
Todos
pueden participar porque todos podemos
hacerle compañía a Jesús por lo menos una
hora por semana. Cualquier hora que escojamos
será del agrado del Señor, pero le complace en especial
los que hacen el sacrificio de acompañarlo en medio de
la noche para que la adoración perpetua se haga realidad.
¡EL
CAMINO A UNA VERDADERA RELACIÓN PERSONAL CON JESÚS!
La Adoración
Perpetua ayuda a que la gente tenga una relación más
íntima con Jesús porque hace que la Eucaristía
sea el centro de la vida del Pueblo de Dios. Al acompañar
a Jesús en la Eucaristía estaremos estableciendo
una verdadera relación personal
con Él.
¡CONSTRUYE
COMUNIDAD!
La
Adoración Perpetua construye comunidad porque La
Eucaristía es el Sacramento de la Unidad.
Así como una persona se une a Jesús en el Santísimo
Sacramento, así Cristo une a todos más estrechamente
por el vínculo de su divino amor.
¡TRAE
PAZ!
El Papa Juan Pablo II dijo que la mejor, más segura y efectiva
manera de establecer la paz perdurable en la tierra es mediante
el gran poder y el amor de la Adoración Eucarística.
Jesús es el único que tiene el poder y el amor de
reordenar el curso de la historia para volver al camino de la
paz que Él prometió. La
Eucaristía trae la paz en el corazón de los hombres,
y con la paz en el corazón del hombre se consigue la paz
en el mundo.