ADORACIÓN EUCARÍSTICA PERPETUA
 
¿QUÉ ES LA EUCARISTÍA?
La Eucaristía es nada menos que el regalo total y personal de Jesús mismo a nosotros -Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad-,
bajo la apariencia de pan y vino en la Hostia Consagrada. En el Santísimo Sacramento Jesús oculta su inmensa gloria, belleza y dignidad porque desea que vayamos a Él en la fe para amarlo por Sí mismo.
 

¿QUÉ ES LA ADORACIÓN EUCARÍSTICA?
La Adoración Eucarística es la expresión de nuestro amor por Jesús, que nos ama tanto, que nunca quiere separarse de nosotros y por eso permanece día y noche con nosotros en el Santísimo Sacramento. El dice: "He aquí que yo estoy con vosotros todos los días", porque "Con amor eterno te he amado; por eso he reservado gracia para ti" (Mt 28,20; Jr 32,3).

El Santo Padre Juan Pablo II en su primera carta encíclica El Redentor del Hombre dice que la Adoración Eucarística es la obligación más esencial en la vida del cristiano y que la celebración litúrgica de la Eucaristía y el culto privado de la Eucaristía de complementan entre sí. Él afirma: "Nuestro culto comunitario en la misa debe estar ligado con nuestro culto personal a Jesús en la Adoración Eucarística a fin de que nuestro amor sea completo".

 
¿QUÉ ES LA ADORACIÓN EUCARÍSTICA PERPETUA?
La Adoración Eucarística Perpetua es sencillamente nuestra respuesta al infinito amor que Cristo tiene por nosotros. Porque lo amamos, queremos pasar regularmente, una hora santa de oración silenciosa en su Presencia Eucarística una vez a la semana para poder tener exposición permanente del Santísimo Sacramento (siete días a la semana, veinticuatro horas al día). De esta manera, Jesús nunca se queda solo y la capilla permanece siempre abierta para cualquiera que desee visitarlo.
 

¿POR QUÉ TENER LA ADORACIÓN EUCARÍSTICA PERPETUA?

¡JESÚS LO DESEA!

Porque Jesús te ama infinitamente, la alegría que le brindas a su Sagrado Corazón es ilimitada cuando pasas una hora con Él en el Santísimo Sacramento. En una aparición a santa Margarita María Alacoque, Jesús le dijo estas conmovedoras palabras:
"Tengo sed, una sed ardiente de ser amado por los hombres en el Santísimo Sacramento".

¡JESÚS NOS DÁ SUS GRACIAS!
Jesús permanece día y noche con nosotros en el Santísimo Sacramento llamándonos: "Venid a mí todos los que estáis fatigados y agobiados, y yo os daré descanso" (Mt 11,28).
Jesús se queda con nosotros en el Santísimo Sacramento para darnos descanso de corazón, mente y espíritu por medio de sus gracias que nos animan, nos consuelan, nos fortalecen, nos guían y nos inspiran a poner toda nuestra confianza en su Sagrado Corazón. El poder de su amor desecha todo temor, toda duda, toda preocupación y ansiedad quepodamos tener.

¡EL SANTO PADRE LO PIDE!
En su carta encíclica Misterio y Culto de la Eucaristía, el Papa Juan Pablo II dice: "La animación y robustecimiento del Culto Eucarístico son una prueba de esa auténtica renovación que el Concilio se ha propuesto y de la que es el punto central. La Iglesia y el mundo tienen una gran necesidad del Culto Eucarístico.
Jesús nos espera en este Sacramento de Amor. No escatimemos tiempo para ir a encontrarlo en la adoración, en la contemplación... No cese nunca nuestra aadoración". Esto es Adoración Eucarística Perpetua: ¡Adoración incesante!

¡TODOS PUEDEN PARTICIPAR!
Todos pueden participar porque todos podemos hacerle compañía a Jesús por lo menos una hora por semana. Cualquier hora que escojamos será del agrado del Señor, pero le complace en especial los que hacen el sacrificio de acompañarlo en medio de la noche para que la adoración perpetua se haga realidad.

¡EL CAMINO A UNA VERDADERA RELACIÓN PERSONAL CON JESÚS!
La Adoración Perpetua ayuda a que la gente tenga una relación más íntima con Jesús porque hace que la Eucaristía sea el centro de la vida del Pueblo de Dios. Al acompañar a Jesús en la Eucaristía estaremos estableciendo una verdadera relación personal con Él.

¡CONSTRUYE COMUNIDAD!
La Adoración Perpetua construye comunidad porque La Eucaristía es el Sacramento de la Unidad. Así como una persona se une a Jesús en el Santísimo Sacramento, así Cristo une a todos más estrechamente por el vínculo de su divino amor.

¡TRAE PAZ!
El Papa Juan Pablo II dijo que la mejor, más segura y efectiva manera de establecer la paz perdurable en la tierra es mediante el gran poder y el amor de la Adoración Eucarística. Jesús es el único que tiene el poder y el amor de reordenar el curso de la historia para volver al camino de la paz que Él prometió. La Eucaristía trae la paz en el corazón de los hombres, y con la paz en el corazón del hombre se consigue la paz en el mundo.

 

DEDICA UNA HORA ESPECÍFICA CADA SEMANA A PASARLA CON JESÚS EN EL SANTÍSIMO SACRAMENTO

Jesús "nos espera en este Sacramento de Amor", donde nos suplica a cada uno: "¿Conque no habéis podido velar una hora conmigo? (Mt 26,40).

En esta hora que Jesús te invita a que lo acompañes, puedes orar como más te guste:

Puedes leer la Biblia, o rezar el Rosario, o usar tu libro favorito de oraciones, o tal vez quieres hablarle a Jesús de corazón a corazón, como a un amigo, o si te sientes cansado o agobiado puedes sentarte y descansar disfrutando de la dulce paz que viene sencillamente por estar con Aquél que tanto te ama, Jesús en el Santísimo Sacramento.